Esperemos que la historia no se repita, porque tiene a los mismo protagonistas. Trás años de litigio, al final Alaska vuelve a enfrentarse a las grandes petroleras, que ya contaminaron sus costas hace ahora 23 años y cuyos efectos aún se notan en el ecosistema. Nuevamente Exxon va a tener permiso para, en este caso hacer un gaseoducto ... parece que nunca aprendemos.

 

"Vía libre a la explotación de una gran reserva de gas en Alaska. El acuerdo permitirá a las multinacionales extraer cinco millones de metros cúbicos al día."

 

Lee la noticía completa